
Cubierta de dicho libro. (Fuente: Libros UNAM).
¿Alguna vez te has sentido sola, solo o solx y triste con relación a no contar con familiares, amistades, pareja, entre otra compañía? Pues yo sí. Hay un cacho de la canción El dinosaurio Anacleto del Dinosaurio Roberto, la cual aparece en el programa chileno de televisión 31 Minutos, que alude a lo dicho anteriormente: “Me aburría mucho porque no tenía parientes”.
Esto último acontece en el libro El niño de mazapán y la mariposa de cristal escrito por Magda Donato (Madrid, España, 1898 – Ciudad de México, México, 1966), quien fue actriz, escritora, periodista y traductora española-mexicana, e ilustrado por José Chávez Morado (Guanajuato, México, 1909 – Ibidem, 2002), quien fue caricaturista, docente, escultor, grabador, ilustrador, pintor y promotor de la cultura.
La obra de la literatura antes referida fue publicada de forma original por la Secretaría de Educación Pública (SEP) a mediados de febrero de 1944 y después tanto por la Dirección General de Publicaciones y Fomento Editorial (DGPFE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como por el Instituto de Investigaciones Bibliográficas (IIB) de la Máxima Casa de Estudios a comienzos de mayo de 2022.
A lo largo de las 20 páginas que componen a El niño de mazapán y la mariposa de cristal, el cual pertenece al género literario de la narración, específicamente al cuento, las lectoras, los lectores y lxs lectorxs conocemos a Doña Dulcita, quien es una amable anciana, confitera y dueña de la dulcería “El Bombón de Oro”.
A pesar de estar rodeada y en contacto con diferentes confiterías como paletas, bombones cubiertos con chocolate, pasteles de crema, etcétera, dicha personaje estaba tanto aburrida como triste debido a no poseer a una hija o a un hijo como las distintas niñas y los distintos niños quienes acudían a esta dulcería a comprar dulces.
Mas su deseo es hecho realidad gracias al adorno de un pastel de cumpleaños para una quinceañera, que estaba elaborando con mucha dedicación. Pero las cosas no eran color de rosa, como dicen de manera coloquial, porque la señora Dulcita debía afrontar una condición de su hijo, no como confitera, más bien como madre.
Además de trascender los años, pues este libro cumplió 80 años de haberse publicado, el mismo enseña a qué grado puede sufrir una mamá debido a una o inclusive más acciones malas o no correspondidas llevadas a cabo por sus hijas e hijos.
El niño de mazapán y la mariposa de cristal de Magda Donato y José Chávez Morado (Ilustración) puede adquirirse en formato físico a $84 pesos en Libros UNAM.
“(…) las lágrimas de las madres, cuando hay en ellas un gran dolor, se vuelven dulces, en vez de ser saladas como las demás”