‘La comida de los recuerdos’ de Yuta Takahashi: Cuatro historias conmovedoras, de resignación e inspiradoras ante la muerte

Cubierta de dicho libro. (Fuente: Librerías “Gandhi”).

Cuando alguien fallece, como algún familiar, alguna amistad, cierta conocida o cierto conocido, la única cosa la cual podemos hacer es recordarla o recordarlo. Decía el escritor, guionista y periodista colombiano Gabriel García Márquez (1927-2014) “La muerte no llega con la vejez sino con el olvido”.

Mas, en el restaurante Chibineko, las clientas y los clientes pueden tanto verlas y verlos como charlar con ellas y ellos, pero por última ocasión. ¿Dónde se localiza dicho establecimiento? En la ficción, en la prefectura de Chiba, situada en Japón. En la realidad, en el libro La comida de los recuerdos del escritor japonés Yuta Takahashi (Chiba, Japón, 17 de octubre de 1972).

Dicha obra de la literatura fue traducida por Vanesa Robles Gallardo, que cursó la carrera de Lenguas Modernas y sus Literaturas, y la Maestría en Estudios Literarios y Teatrales en la Universidad de Granada, también estudió el Máster en Traducción Audiovisual en el Instituto Superior de Estudios Lingüísticos y Traducción (ISTRAD).

A lo largo de las 192 páginas del libro, el cual fue publicado por parte de la editorial española Ediciones Urano, bajo el sello de Plata, a finales de agosto de 2024, en otras palabras, cuatro años después de su publicación original, las lectoras y los lectores conocemos la pérdida, el dolor y la “resignación” de Kotoko Niki, chava de 20 años de edad quien reside en Tokio, Japón, así mismo de sus padres a causa del deceso de su hermano mayor, a saber: Yuito Niki, actor de teatro y televisión debido a un atropello.

Ante los cuestionamientos de dicha protagonista acerca de por qué la había salvado y se había sacrificado por ella siendo exitoso y el orgullo de sus papás, el director de la compañía teatral del que formaba parte este último personaje, un hombre de nombre Kumagai, le cuenta a Kotoko sobre el restaurante Chibineko, donde agenda una cita con el fin de acudir a desayunar y conoce a Kai Fukuchi, chico de 24 años de edad y empleado al frente de dicho establecimiento, y a Chibi, el cual es el gato mascota de este restaurante.

Cuando el amable, atento, cordial, así mismo servicial personaje encargado del Chibineko lleva la comida a la mesa de dicha protagonista, consistente en la especialidad de su hermano fallecido (Ainame), el tiempo se detiene, Kotoko habla con voz apagada y Yuito aparece frente a ella para intercambiar palabras por primera, última y única vez desde el más allá, a la par de que la kagezen continúe caliente, y pedirle a su hermana menor cumplirle su voluntad de volver a pararse encima de un escenario.

¿Asombroso, cierto? Sin embargo, Kotoko no es la única comensal de este último establecimiento, pues al igual que ella lo son Taiji Hashimoto, alumno de quinto grado de educación primaria y estudioso, Yoshio Kurata, agricultor de cacahuetes de 82 años de edad, y el mismo Kai. ¿Quieres, más que saber sus historias, acompañar en su duelo a los personajes anteriormente mencionados? En caso de que tu respuesta sea “Sí”, te invito a leer La comida de los recuerdos de Yuta Takahashi.

Otra frase de dicha obra literaria, pues mi favorita está al final de esta reseña, de mi agrado es “La vida se trata de despedidas. No importa cuánto quieras a alguien, que siempre llegará el momento de decirle ‘Adiós’”. Así, las cuatro historias comprendidas en el libro son conmovedoras, de resignación e inspiradoras, debido a que los diferentes protagonistas y el público lector nos preguntamos si nuestro estado de ánimo actual sería el deseo de nuestros seres queridos finados.

Puedes adquirir el libro La comida de los recuerdos de Yuta Takahashi y Vanesa Robles Gallardo (Traducción) en formato físico en Cafebrería “El Péndulo”, Librerías “El Sótano”, “Gandhi” y Sanborns, a $210 pesos, y en soporte digital en Librería “Porrúa” a $128 pesos.

“Sólo ese recuerdo le bastaba para estar al borde de las lágrimas”

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